Sociología teórica e imaginación sociológica
Piotr Sztompka
(Fragmento del texto original “ТЕОРЕТИЧЕСКАЯ СОЦИОЛОГИЯ И СОЦИОЛОГИЧЕСКОЕ ВООБРАЖЕНИЕ” en la dirección http://knowledge.isras.ru/sj/sj/sj1-01shtom.html)
Traducción del ruso: Oscar Carbajal Mariscal
insigniafilms@gmail.com
En la actualidad se observa una amplia difusión de teorías, en las cuales se examinan diversos problemas sociales.
Teóricos e investigadores se han encontrado frente a frente en el camino. Muchos de esos teóricos no se dedican a estudiar las ideas abstractas, sino que se orientan a problemas reales, como la globalización, la personalidad, el riesgo, la confianza, la sociedad civil, la democracia, las nuevas formas de trabajo, la exclusión social, los problemas culturales, etc. Los investigadores empíricos no se restringen al registro de hechos sociales ni a la recolección de datos. En lugar de ello, proveen modelos explicativos con base en hechos sistematizados. Tales son las teorías de la conducta colectiva, de los movimientos sociales, de lo ético, la teoría de la información de masas, la concepción del capital social, de los valores del postmaterialismo, etc. La teoría nos brinda explicaciones a preguntas sociales concretas (creando hipótesis, más o menos comprobables en la práctica). Puede influir en un público más amplio de personas comunes, conduciendo sus pensamientos, exponiéndoles “mapas” de las distintas regiones de su “mundo vital” social.
Al primer tipo de teoría se le puede llamar teoría explicativa. Representa lo que Bryan Turner llama “ el programa social” para la teoría (Turner, 1996:6). Formulemos ahora tres preguntas para este tipo de teoría: teoría de qué, para qué y para quién. ¿Teoría de qué? Es la teoría de los problemas sociales reales. Es la que responde a preguntas del tipo: porqué crece la delincuencia, porqué surgen nuevos movimientos sociales, de dónde procede la pobreza, porqué renacen los estados de ánimo en las etnias. De acuerdo con Merton, Bourdieu y Turner, la teoría se desarrolla a partir de las investigaciones y debe estar dirigida a la investigación. “Para que el resultado teórico tenga significado, debe fundamentarse en el planteamiento de los problemas” (Baert, 1998:). “La teoría social florece y vive de la mejor forma, cuando se ocupa de las investigaciones empíricas y de las preguntas sociales” (Turner, 1996:12). ¿Para qué? Para dar explicaciones o, por lo menos, modelos para una mejor organización de los hechos y fenómenos, así como para la interpretación de múltiples acontecimientos y fenómenos. ¿Para quién? No sólo para los colegas teóricos, sino para el público, para darles orientaciones, abundar en el conocimiento de su situación. Un importante papel de las teorías es “proporcionar información para el discurso democrático”(Calhoun, 1996:429). Este rol será cada vez más palpable, en la medida en que la democracia se establezca en nuevos países y por lo tanto, será más importante en la “sociedad del conocimiento” del mañana, la sociedad de las personas informadas y educadas, a las cuales les preocupan los problemas sociales, donde la democracia adquiere la forma de “democracia discursiva” (Dryzek, 1990).
En estos tiempos de grandes cambios, surge la necesidad de contar con el apoyo de la teoría. Los sociólogos experimentan una presión especial por parte de las personas comunes (common people), además, los políticos requieren de orientaciones para moverse en el caos. Las cifras y los hechos sueltos no les pueden dar la respuesta a sus preguntas. Las representaciones adecuadas de la sociedad, los proyecciones de las relaciones sociales sólo pueden realizarse con la ayuda de modelos explicativos generalizadores.
Teoría heurística
A las orientaciones teóricas yo les llamaría teoría heurística, que no es posible comprobar de forma inmediata, pero que resulta provechosa, en la medida que crea conceptos, patrones, modelos. La teoría heurística es cercana a la filosofía social, sobre todo a la ontología o a la metafísica del mundo social, ya que intenta responder a tres preguntas ontológicas perennes sobre la construcción de la realidad social: (a) ¿cuál es el fundamento del orden social?; (b) ¿qué conforma la naturaleza de las actividades humanas? (c) ¿cuáles son los mecanismos y orientaciones de los cambios sociales? En la búsqueda de estas respuestas se han dedicado todos los sociólogos clásicos fundadores de la ciencia. Como ejemplos de la orientación clásica, con un fuerte papel dominante a mediados del siglo pasado y tratando de responder a esas preguntas, estuvieron el funcionalismo estructurado, el interaccionismo simbólico, la teoría del intercambio, el marxismo.
¿Es una teoría de qué? De los fundamentos de la realidad social. Formula preguntas no del tipo “por qué”, sino “cómo”: ¿cómo se hace posible el orden social (cómo se desenvuelven los grupos sociales, cómo conviven las personas, cómo colaboran, cómo coexisten), cómo se realizan las acciones sociales, cómo se desarrollan los cambios sociales? ¿Es una teoría para qué? Para crear un aparato de categorías con el fin de dar una explicación más concreta del trabajo teórico y ofrecer categorías significativas para la asimilación de los hechos sociales. ¿Es una teoría para quién? En lo principal, es para investigadores creadores de modelos explicativos de diferentes regiones del mundo, que buscan responder a preguntas concretas.
Teoría analítica
Este tipo de teoría generaliza y aclara conceptos, brinda tipologías y clasificaciones, explicaciones y determinaciones. Su aplicación tiene un importante significado, ya que cumple un rol instrumental fundamental. La teoría analítica corre el riesgo de transformarse en la construcción de sistemas cerrados de categorías. Los intentos de crear sistemas conceptuales cerrados, de lenguajes especiales para la sociología general, como parece ser, concluyeron con el trabajo de Niklas Luman. R. Merton les llamó teorías de nivel intermedio (Merton, 1976:41-50): fundamentaciones empíricas de esquemas conceptuales aplicadas a problemas empíricos concretos (por ejemplo, las teorías de Merton de los roles y de los repertorios de roles, la teoría de los grupos de referencia, las teorías de la estratificación, de la movilidad, etc.)
¿Cuál es la naturaleza de esta teoría? ¿De qué trata? Aborda los conceptos de contenido, y es útil para la comprensión de las cosas. ¿Para qué? Para determinar , descubrir, para dar la explicación de fenómenos o de sus características básicas. ¿Para quién? Para los sociólogos, esta teoría crea su diccionario canónico, su lenguaje técnico para el trabajo con el objeto, el cual es un lenguaje más claro que el idioma ordinario o que el lenguaje del sentido común.
Teoría exegética
Esta teoría se concentra en el análisis, en la sistematización, en la reconstrucción, en la crítica a la teoría existente. Por supuesto, que la teoría exegética es fundamentalmente importante para la preparación del trabajo teórico.
¿Es una teoría de qué? De otras teorías, de libros y textos aislados, procede de las encrucijadas de la imaginación sociológica. ¿Es una teoría para qué? Para la apología o para descartar a las teorías: esto provoca de manera inmediata que surjan fracciones, dogmatismos, escuelas ortodoxas, sectas, admiradores. Es una teoría que se desarrolla a partir del “mercado libre de ideas” para orientarse al “campo de batalla de las ideas”. ¿Es una teoría para quién? Para otros teóricos, Para otros teóricos, que juegan roles intelectuales en las sectas de los iluminados. Desde mi punto de vista, estas teorías con frecuencia son inútiles. Con frecuencia se transforman en epígonos. “La teoría social... se vuelve inútil cuando mira a su interior, cuando se encierra sobre sí misma, cuando se convierte en una guerra de concepciones... entre mi tradición... y tu ortodoxia” (European, 1998). “Sin las circunstancias políticas y sociales, la teoría social corre el riesgo de convertirse en el centro de interés esotérico, elitista o excéntrico de científicos marginales”(Turner, 1996:13).
Bibliografía
Baert P. Social theory in the twentieth century. Cambridge: Polity Press, 1998.
Calhoun C. Social theory and the public sphere // The Blackwell companion to social theiry / Ed. by B. Turner. Oxford: Blackwell, 1996.
Dryzek J. Discursive democracy. Cambridge: Cambridge University Press, 1990.
European Journal of Social Theory. 1998. Vol. 1. No. 1.
Merton R. Sociological ambivalence. New York: Free Press, 1976. Turner B. Introduction // Blackwell сompanion to social theory. Oxford: Blackwell, 1996. P. 1-19.
sábado, 19 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario